UNA PALABRA BIEN DICHA Trata de comenzar tu día con una idea, una palabra, una meditación que sea positiva, edificante y que te anime.
Mantén los oídos abiertos a las palabras que dices. Escúchalas.
Yo lo puse en práctica; me escuché un día desde las primeras palabras que decía en la mañana hasta las últimas que decía en la noche. Aunque me oía a mí misma, tomé más conciencia del tono y la inflexión de las palabras en sí. Para hablar de la manera que quería, para expresar las ideas que deseaba e…
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Publicado el julio 7, 2009 a las 5:12pm — 2 comentarios